Mi 2025 en cine

Juror #2 tiene pinta de cable movie, y echa el cuento a la perfección. Una película de cable straight through. Menos mal que no había leído nada al respecto. Todo me cayó de sorpresa. Soprendentemente libre de cinismo. Muy bien las caras de angustia de Nicolas Hoult. 

La diferencia entre esta película y una de Hallmark Channel, es que en un momento, comencé a sentirme como si yo hubiese cometido el asesinato, como si yo fuera también una mala persona, me hizo sentir culpable.

En The Order fue la primera vez que vi a Jude Law como un viejo jodido por la vida. Le queda super bien. Larga vida. Muy buena peli. Engancha. 

Ok, vi Saltburn a pesar de que pensaba que no iba a verla. Me gustó más las primeras 5 veces, cuando se llamaba El Talentoso Mr. Ripley, o Cruel Intentions. Tiene un hueco gigantesco de guión. ¿Por qué el protagonista se sufre esa transformación? –de hecho, pasa lo mismo con Barry Keoghan en The Killing of a Sacred Deer, lo cual no deja de ser curioso. Eso de presentarla en formato 1:1.33 me pareció un intento millennial de ser clever or cute, and being neither. De resto, divertida. Creo que esa escena en el cementerio es de antología. 

Fascinante intriga la de Conclave. Una prueba más de que todavía se hacen películas que saben contar una historia straightforward. Me recuerda a las antiguas película las de intriga papal de los 60s-80s, tipo The Shoes of the Fisherman. Con suficientes pausas para desarrollar la tensión, y deleitarnos con algunos encuadres.

Anora es una suerte de sucesora espiritual de After Hours. Una road movie –o una Urban Quest– en clave comedia negra. 

La dirección de arte de Nosferatu es perfecta. Una obra gótica impecable. Si no hubiese existido un primer Nosferatu, ¿sería así? De lejos, la mejor adaptación de Drácula que he visto. El guión, la actuación del vampiro impresionante. Rober Eggers es un fucking freak por el detalle.

Amadeus siempre fue un misterio para mí. Ha sido una sombra toda mi vida, acechando como el afiche. Uno de mis recuerdos de infancia fue querer verla en el cine Broadway y mis padres diciendo que no era apropiada para un niño de 10 años, por mucho que me gustara Mozart. Tenían razón, es una película peligrosa. Fantástico final. Mediocres del mundo, os absuelvo. 

En 2024 me di cuenta por primera vez del chiaroscuro en The Sound of Music. Este vídeo es un buen resumen de porqué se sigue viendo tan bien: 

https://www.youtube.com/watch?v=AEw9OYPeDOM

El Napoleón de Ridley Scott, me pareció un bodrio. Vi el director’s cut y es una ladilla de película armada con retazos inconexos por un fanboy.

Warfare me pareció excelente y puedo entender por qué la gente la odia. Imagínate hacer una peli de guerra que sucede en una habitación. Me encanta como colapsa la cadena de mando.

Lei el Señor de Las Moscas, y creía que recordaba algo de la película, pero quizás era Mosquito Coast, porque no encontré ninguno de mis recuerdos en el libro. Así que volví a ver la película de 1990, que es una cagada llena de decisiones cobardes. Luego vi la de Peter Brooks de 1963, con su intro estilo La Jetée, y niños más pequeños e inocentes, lo cual incrementa el efecto de la transformación. Una pena que en ninguna de las dos películas queda bien explicado el origen del nombre. 

The creator es AI propaganda.

El diseño de sonido y la edición de 28 Years Later están bien. La primera hora me descompuso. Ese recital de Boots de Kipling está bien montado.  Súper apropiado, considerando el contexto. Después de la primera hora, normal, otra peli de zombies más. 

Licorice Pizza tiene mucho de Punch Drunk Love. Me encantó el feeling de los espacio de silencio. Me puso un poco triste pensar en Philip Seymour Hoffmann. Que tu mejor amigo se suicide. 

Volví a ver Saló luego de 25 años. Menos escandalosa, no se si porque ya sabía lo que pasaba o porque la ultraviolencia de los medios me ha desensibilizado. El final me sigue pareciendo una hijoeputada, y sigo pensando que es una de las mejores películas hechas en contra del fascismo en específico y el totalitarismo en general. Hace 25 años me parecía que todos los chavistas estaban comiendo mierda exactamente como en la película, ahora pienso que no son solo los chavistas, pero sin duda ellos lo disfrutan más. 

En 2004 vi Master And Commander en un avión. No recordaba nada o casi nada. Quizás me quede dormido. Gran peli, ahora entiendo por que tantos hombres la defienden. Un retrato impecable de la camaradería masculina. La batalla final que sufre un poco porque me parece que el espectador pierde el marco de referencia. 

Kingdom of Heaven es otra de las películas de esa época que no había visto. Creo que le sobra una hora al director’s cut (no shit!). Las primera hora y media es buena, luego se degrada rápidamente. fui del wow al meh en 30 minutos.

A Silent Place 2? Mejor a Meh Place 2

Joker: Folie au Deux me atrapó con las primeras notas de Bewildered. Hay que tener par de cojones para decidir que vas a rehacer un clásico inmortalizado por Rita Hayworth. Que maravilla de idea esa de que cuando encuentra al amor, su personaje cuaja, se integra. Me gustó tanto la película que me entristeció el final. 100% entiendo a todas las personas que a las que no les gustó. Si no te gustan los musicales, o no manejas las referencias, debe ser una mierda de película. 

A man called Otto es una historia bien contada. Creo que terminé el año como lo comencé. 

Mi 2025 en música

El pabellón quirúrgico parecía una cocina: gente dando y recibiendo órdenes, música, instrumentos traqueteando. Al comenzar la operación la primera canción que sonó fue Cocaine, de Eric Clapton. Tenía la mitad del cuerpo, desde los pies hasta el estómago completamente dormido. She don’t lie, she don’t lie, así que todo bien.

Playlist en Spotify: https://open.spotify.com/playlist/3fP9tFDvfOSAyQ7HEocMc1?si=qQjrXYOBQyKjGd_pgnZVUA

Playlist en Apple Music: https://music.apple.com/fr/playlist/2025/pl.u-zPyLe1gTWebEN

Playlist en YouTube: https://music.youtube.com/playlist?list=PLrvWltP1t11rIFmAAFYR8n1IGN6QPYrHl&si=6NrvyPv9bEWj2kew

El anestesiólogo me preguntó si quería que me durmieran.

–Esta es una casa en la que dormimos a la gente –me dijo– tranquiliza a los cirujanos.

Yo no quería que me durmieran. Le tengo miedo a la anestesia general desde una vez que me desperté con lo que pareció ser mialgia postoperatoria. Además, muy trágico quedarme pegado el 31 de diciembre por un error del anestesiólogo. Lo hablé con mi esposa. Pregunté cuáles eran las consecuencias de dormir o quedarme despierto.

En fin, que podía elegir algo para escuchar mientras operaban. Fue allí que descubrí que lo que quiero escuchar cuando me esté muriendo es el Réquiem de Mozart. Así que ya saben, hijas, cuando esté balbuceando en mi lecho de muerte y no me entiendan, estoy pidiendo los audífonos y el Réquiem. Pero no cualquiera, por favor, Von Karajan Berliner Philarmoniker (1976), Marriner con la Academy of St Martin in the Fields (1991), o Harnoncourt (2004), en ese orden. Nada de esas versiones revisitadas que parecen un reggaeton.

Al final me dijeron que se habían equivocado y no, no podía entrar al pabellón con mis earbuds. Así que escuché Cocaine, y taladro.

No sabía que esa no sería la última vez que estaría en un pabellón este año. Cuando releo esto, un año después, me doy cuenta de lo cómicamente desinformado que estaba sobre cuán cerca podría estar de la muerte.

Comencé el año oyendo Jeopardy de The Sound, otra banda que no conocía de un periodo en el que creía conocer todo. Ahora se de dónde viene Franz Ferdinand. I Can’t Escape Myself.

I was also caught on the wrong side of the shoe again. Crimson to Chrome de Friko.

Si Bad Bunny es el Drake latino, este el más Drake de sus discos. Si Bon Iver fuera puertorro, habría grabado un disco así.

Mi canción favorita es el viaje inolvidable. En viaje inolvidable se decide el futuro de la música latina. ¿Será una salsa o un reggaeton?

No se si le llegará a la gente de afuera, pero si naciste en el caribe y no te odias, entiendes este disco.

A lo largo de los siguientes 6 meses fastidie a Mónica teorizando sobre este disco. Como hace la finta de que es un disco de reggaeton y de repente empieza nuevayol, o como el viaje inolvidable también hace una finta con esa intro súper reggaetonera. Como el tema homónimo dtmf tiene una parte en la que le vbajan a la música para que el coro y el público canten.

Pero incluyo piturro de coco para ilustrar que ese disco es un poco más de lo que sale por la radio. Y porque es otro de esa colección inesperada de temazos de despecho que hay en ese disco.

La Bruja de Texcoco Nostalgia. Bestial este tema y la interpretación

Angel Olsen lo vuelve a hacer con un disco de covers. Que brutal como puede transformar una canción pop como The Takeover y transformarla en un lamento del más allá. Del mismo disco, Glamourous, de la autora de The Takeover. Poppy Jean Crawford.

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Memoria

Comencé a pensar que debería escribir unas memorias cuando leí Replay de Jordan Mechner, un libro que solo fue posible gracias a la diligencia de su abuelo y su padre que registraron sus memorias, y las cargaron durante migraciones sucesivas.

Me hubiese gustado poder migrar con fotos. Mostrarle an mis hijas su pasado. Ese álbum familiar que mi mamá armó. El álbum que hizo mi abuela consuelo en honor a mi abuelo luego se su muerte, con su cédula de los 60s, su pasaporte, recortes de periódico fotos viejas con nombres que solo ellos dos conocían, sus fotos en Roma durante ese viaje por Europa en 1973 –todavía no he ido a Roma. A los 10 años me parecía lógico y respetable que mi abuela hiciera eso, ahora en mis 50s entiendo la importancia. Lo crucial. El tesoro que sería tener ese álbum.

Mis padres fueron a Venezuela en 2024 a vaciar el apartamento. Allí tiraron todas las fotos, toda mi infancia, todos los nombres de personas que no recordaré y que nadie que yo conozca recordará dentro de 10 años más.